Virus Hanta: Lo que debemos tener en cuenta

Una de las actividades más entretenidas, generalmente en el verano,  es pasar tiempo al aire libre disfrutando de la naturaleza junto a la familia. Por lo que si queremos tener unas vacaciones tranquilas y sin preocupaciones, debemos estar alerta a cómo evitar esta infección transmitida por roedores.

En nuestro país los primeros casos de Hantavirus se registraron a mediados de los años 90, con  letalidades iniciales de 60 a 80%. Estas cifras han ido decreciendo durante los últimos años, llegando de un 30 a un 40% de acuerdo al Instituto de Salud Pública.

Este virus es transmitido a los humanos por el comúnmente llamado ratón de cola larga (Oligoryzomys longicaudatus), especie que habita desde el extremo sur del desierto de Atacama hasta el extremo austral de la XI región, en sectores cubiertos mayormente por malezas y arbustos; y en la cercanía de cursos o fuentes de agua.

Vías  de Transmisión

  • Respirar pequeñas gotas frescas o secas, o aire contaminado con  saliva, orina o excrementos de un ratón infectado.
  • Ingerir alimentos o agua contaminados con orina, heces o saliva de estos roedores.
  • Tener contacto directo con excrementos o secreciones de ratones infectados (por ejemplo, tocar ratones, vivos o muertos, con las manos descubiertas; contacto directo de heridas con ratones o su orina, saliva o heces)
  • Tocar cualquier objeto donde haya sido depositado el virus (herramientas, utensilios, muebles, ropa) y luego acercar la mano a la nariz, ojos o boca.
  • Ser mordido por un ratón infectado.

Síntomas 

Es importante tener en cuenta que la enfermedad evoluciona en tres fases: 

  • Período de incubación: no presenta síntomas, generalmente es de 1 a 3 semanas, con un rango de 3 a 45 días. 
  • Fase inicial: comienzan a aparecer los primeros síntomas, tales como fiebre sobre 38ºC., dolor de cabeza, dolores musculares, dolor de huesos, náuseas y vómitos.

  • Fase de compromiso respiratorio: la persona se agrava rápidamente, con complicaciones pulmonares y cardíacas, que llevan a una insuficiencia respiratoria en pocas horas y que puede llevar a la muerte.

Por esta razón es fundamental acudir al centro de urgencia más cercano si estuvo expuesto a lugares donde habita este roedor en las últimas seis semanas y si presenta alguno de estos síntomas.

Medidas de prevención

  • No ingresar en habitaciones, cabañas o recintos que hayan permanecido cerrados por algún tiempo, sin antes haber sido ventilado previamente durante 30 minutos. 
  • Preferir sitios para acampar autorizados por el Servicio de Salud correspondiente
  • No acampar en lugares donde se advierta presencia de roedores.
  • No instalar carpas, ni hacer picnic en zonas próximas a desperdicios, pilas de madera o en lugares con pastos o malezas.
  • Preferir carpas con piso y que se puedan cerrar; no  dormir a ras de suelo.
  • Mantener los alimentos en envases cerrados herméticamente.
  • Luego de utilizar los utensilios de cocina, lavarlos inmediatamente. 
  • Beber sólo agua potable, embotellada o hervida.
  • La basura se debe depositar en un radio de 30 metros alrededor de la vivienda/ campamento y en lo ideal enterrarla.
  • No eliminar a los depredadores naturales de los ratones, como lechuzas, búhos, zorros, gato montés y culebras.
  • Evitar introducirse entre matorrales y arbustos con frutos, ya que este es el  hábitat del ratón silvestre. Prefiera senderos habilitados.
  • No recolectar frutos ni semillas silvestres, tampoco olerlos.

Si encuentra excrementos, ratones muertos, nidos, alimentos roídos y otros objetos que pudieron estar en contacto con los roedores:

  • Utilizar ropa protectora, en lo ideal overol, botas o zapatos de seguridad, guantes, mascarilla  y ventilar el lugar durante 30 minutos.
  • Rociar sobre los ratones muertos, excrementos u objetos contaminados una solución de cloro concentrada (sin diluir) y esperar 5 minutos. Luego colocarlos en una bolsa plástica cerrada, ponerla dentro de una segunda bolsa y cerrarla. Las bolsas deberán enterrarse en pozos de más de 60 cms. de profundidad o quemarse.
  • Poner trampas de resorte.
  • Eliminar todos los elementos que permitan la anidación, reproducción y alimentación de ratones (cartones, papel, ropas en desuso, maderas acumuladas, etc.).
  • Finalmente, lavar sus manos con guantes puestos en solución desinfectante y después con abundante agua.