RCP en pasos: una maniobra que puede salvar vidas

No importa si tienes conocimientos profesionales para realizar la reanimación. Lo principal es actuar rápido, siguiendo una serie de indicaciones, que te explicamos a continuación.

La reanimación cardiopulmonar es una técnica de primeros auxilios que puede ayudar a mantener a alguien con vida en caso de un paro cardiorrespiratorio. El Dr. Alfredo Labarca, urgenciólogo de HELP, explica: “El objetivo de la RCP es mantener la función del corazón de forma artificial mediante compresiones en el pecho mientras llega la ambulancia”.

Por esta razón, aprender a ejecutar esta técnica de manera básica puede hacer la diferencia. “Aunque se trate de un reanimador no preparado, solo realizar compresiones puede salvar vidas”, agrega el médico.

Pasos:

  1. Verificar si hay respuesta de la persona afectada. Sacudirla suavemente y observar si se mueve o emite algún sonido. Preguntarle con voz fuerte: “¿te sientes bien?”
  2. Si no hay respuesta, solicitar rápidamente asistencia médica, llamando al servicio de rescate HELP al 800 800 911 u otro teléfono de emergencias como el 131.
  3. Con cuidado,  situar al paciente boca arriba en una superficie dura. Si existe la posibilidad de que tenga una lesión en la columna vertebral, es necesario que 2 personas lo trasladen para evitar torcer la cabeza y el cuello.
  4. Abrir la vía respiratoria, es decir, despejar el área de la nariz y la boca; y con dos dedos, levantarle la barbilla. En ese mismo momento,  inclinar la cabeza hacia atrás empujando la frente hacia abajo con la otra mano.
  5. Realizar compresiones cardíacas o torácicas:
  6. Ubicarse a un costado de la persona con los brazos completamente extendidos y las manos sobre el pecho.
  7. Poner la base de una mano en el esternón, en el centro del pecho. Luego, situar la base de la otra mano sobre la primera. Cargar todo el peso del cuerpo directamente sobre las manos.
  8. Empezar a comprimir, permitiendo cada vez que el pecho se levante completamente. Estos movimientos deben realizarse de manera rápida y fuerte, sin pausa a un ritmo de, a lo menos, 100 a 120 compresiones por minuto.

Se debe considerar, además, que si la persona comienza a respirar de nuevo por sí misma, se le debe poner en posición de costado, verificando periódicamente la respiración hasta que llegue el servicio de rescate. Si no se logra respuesta con la reanimación básica durante los primeros minutos, se debe proceder a la RCP avanzada, la cual debe ser realizada por un equipo de salud.