La incontinencia urinaria en el adulto mayor ¿Hay una solución?


La incontinencia urinaria es una pérdida involuntaria de orina que causa algún tipo de
molestia e incomodidad en la persona afectada, pues suele producirse en cualquier
momento sin que se tenga el más mínimo control.
La incontinencia urinaria afecta a cerca del 20 y 25 por ciento de las personas mayores de
65 años, con prevalencias de un 15 por ciento entre quienes viven en domicilios y están
sanos. En el caso de las personas hospitalizadas, el porcentaje aumenta a entre 30 y 35
por ciento; en el caso de quienes se encuentran con diversos problemas de salud el
porcentaje aumenta a un 50 por ciento; y por último, se da en un 43 y 77 por ciento entre
quienes viven en hogares de ancianos.
Normalmente la incontinencia urinaria no se considera una enfermedad peligrosa ni
riesgosa, sin embargo, en algunas ocasiones puede ser un síntoma de una patología mayor
como esclerosis múltiple o problemas en el conducto urinario.
No obstante, en la mayoría de los casos se trata más bien de un problema propio de los
adultos mayores que se produce por la pérdida de una función fisiológica que no sólo se

produce en el aparato urinario, sino que también en el aparato nervioso, genial,
locomotor, etcétera.
Es decir, la incontinencia se da en personas mayores no tanto por la edad, sino más bien
por la serie de factores que se conjugan, como los problemas de salud (huesos,
articulaciones, aparato urinario, problemas neurológicos), el deterioro funcional
(inmovilidad y/o demencia) y por la ingesta excesiva de medicamentos.
Tipos de incontinencia urinaria
 Según el tiempo de evolución puede ser:
 Incontinencia urinaria transitoria o aguda, de menos de 4 semanas de duración.
 Incontinencia urinaria establecida o crónica, de más de 4 semanas de duración.
 Según su desencadenante puede ser:
 De urgencia, es cuando hay una fuerte necesidad de orinar y no se puede
contener.
 De esfuerzo, es frecuente en las mujeres y se produce al hacer fuerza, toser o reír.
 Mixta, combina urgencia y esfuerzo.
 Por vaciamiento incompleto, es más frecuente en hombres y es por no vaciar
completamente la vejiga al momento de orinar, lo que genera un posterior goteo.
 Por causas potencialmente reversibles, incluye embarazo, partos, cirugías al
sistema urinario, depresión fuerte, trastornos del sueño, entre otros.
¿Cómo se valora el grado de severidad de su incontinencia?
La graduación de severidad de Sandvik explica que para calcular el valor se debe
multiplicar la frecuencia de las pérdidas por su volumen, obteniendo como resultado el
grado de incontinencia que usted padece, es decir, leve, moderada o severa. Los valores
para sacar el cálculo son los siguientes:
 ¿Con qué frecuencia experimenta pérdidas de orina?
0 = Nunca
1 = Menos de una vez al mes
2 = Una o varias veces al mes
3 = Una o varias veces a la semana
4 = Todos los días / noches
 Cuánta orina pierde cada vez:
1 = Unas gotas o muy poco
2 = Más

 Resultados
0 = No hay pérdidas
1 – 2 = Leve
3 – 4 = Moderada
6 – 8 = Severa
Por ejemplo, si usted experimenta pérdidas de orina una o varias veces al mes (2) y pierde
más de un par de gotas (2), la multiplicación de 2 por 2 será 4. Es decir, su incontinencia es
moderada.
Factores de riesgo de la incontinencia
 Edad avanzada
 Sexo femenino
 Deterioro cognitivo
 Inmovilidad
 Deterioro funcional
 Estreñimiento
 Tos crónica
 Diabetes mellitus
 Enfermedad cerebrovascular
 Algunos fármacos (diuréticos, hipnóticos, antipsicóticos, antidepresivos, calcio-
antagonistas, anticolinérgicos, opiáceos)
 Cirugía previa en genitales o aparato urinario
 Infecciones urinarias
 Existencia de impactación fecal
 Barreras ambientales
¿Hay tratamiento?
Sí, efectivamente hay tratamiento y con ellos es posible disminuir el grado de
incontinencia urinaria en un porcentaje del 30 al 40 por ciento, disminuyendo su
severidad (frecuencia y volumen) en torno al 40 y 50 por ciento.
La efectividad del tratamiento dependerá del estado de salud de la persona afectada, pues
en pacientes con demencia severa o con una condición de salud muy deteriorada, es
posible que el tratamiento no sea efectivo.
En los casos contrarios, el tratamiento debería seguir el siguiente orden:
1. Cambios de estilo de vida, implementación de medidas de higiene y cambios
dietéticos.

2. Programas de rehabilitación de la musculatura del suelo pélvico y entrenamiento
de la conducta.
3. Tratamiento con fármacos.
4. Tratamientos especializados.
También se pueden realizar tratamientos más específicos, como por ejemplo:
 Terapia de conducta
 Tratamiento farmacológico
 Técnicas de rehabilitación
 Tratamiento quirúrgico
Si usted sufre de incontinencia urinaria, otras medidas que puede adoptar para mejorar su
calidad de vida son:
 Utilizar ropa cómoda, que sea fácil de quitar y poner, preferentemente que sean
con cierre o velcro
 Ir al baño para orinar al menos cada dos horas
 Usar pañal durante la noche
 Mantener una alimentación equilibrada y abundante en fibras
 Mantener un peso adecuado
 Realizar ejercicios habitualmente
 Evitar comidas picantes y bebidas irritantes (café, alcohol)
 Mantener una hidratación óptima diurna