Infecciones urinarias: ¿Qué hacer frente a una cistitis?

¿Tienes ganas de orinar pero no puedes? Este es el principal síntoma de la cistitis, una de las infecciones más frecuentes entre mujeres. Un doloroso e incómodo problema que podría comprometer los riñones de no acudir con un especialista. 

Se trata de un cuadro inflamatorio causado por el ingreso de bacterias a las vías urinarias a través de la uretra, las que comienzan a multiplicarse en la vejiga. La más común es provocada por la bacteria Escherichia coli (E. coli), que se encuentra comúnmente en el tubo gastrointestinal. 

Se puede dar en mujeres y hombres, pero ellas son más propensas a desarrollarlas por su anatomía ya que “el trayecto de la orina a través de la vejiga hacia el exterior, conducto conocido como uretra, es más corto que en los hombres. Por ende, las bacterias tienen más rápido acceso a la vejiga”, afirma la Dra. Katherin Falck, especialista de Help.

La doctora comenta dos grandes síntomas que advierten la presencia de esta infección urinaria: 

1-. Molestias al orinar, que se caracterizan por ardor o dolor en cualquier momento de la salida de la orina, ya sea al inicio, durante o al final del proceso. 

2- Sensación de continuar orinando, a pesar de que la persona fue recién al baño. Al intentarlo nuevamente, solo elimina pequeñas gotas. 

La Dra. Falck explica que el tratamiento dependerá de si se trata de un primer episodio de cistitis o una repetición de la enfermedad en menos de un año. “Cuando se da por primera vez se indica un antibiótico sin solicitar un examen de orina o tener un antibiograma, que es la prueba para determinar a qué antibiótico es sensible el germen que causa la infección. Si la cistitis ocurre de manera repetitiva durante un año, se requiere realizar un exámen de orina para confirmar el diagnóstico y evaluar su origen”. 

La recomendación principal que realiza la experta es limpiar de adelante hacia atrás la zona genital después de ir al baño. La experta afirma: “Si se hace de atrás hacia adelante, es más probable que se contamine el conducto de la uretra con gérmenes perianales y eso puede favorecer la infección urinaria”. 

Si los síntomas persisten a pesar del tratamiento, es necesario acudir a un servicio asistencial, ya que podría significar que la infección subió desde la vejiga hasta los riñones, generando una enfermedad crónica, presión arterial alta o insuficiencia renal.