Evita la aparición de escaras

Pueden desarrollarse en el transcurso de horas o días y, generalmente, pueden sanarse con curaciones. Sin embargo, a veces son descubiertas en etapas avanzadas y la situación se torna más compleja.

Las escaras o úlceras por presión se producen cuando una persona está mucho tiempo apoyada  sobre una misma superficie de la piel. Esto hace que no llegue flujo sanguíneo a esta zona del cuerpo debido a que se encuentra muy apretada. Por ende, al no llegar oxígeno ni nutrientes, la piel empieza a morirse lentamente.

Estas lesiones aparecen principalmente en personas con poco movimiento o que no tienen sensibilidad, ya que alertan sobre algún dolor. Por ejemplo, pacientes postrados o con diabetes mal controlada con neuropatías. Muchas veces a estos pacientes, por descuido, se les descubren las escaras en etapas avanzadas, cuando ya generan mal olor o fiebre por infección.

Las partes del cuerpo donde se manifiestan con mayor frecuencia las escaras son el área del cóccix, caderas, codos, talones o la nuca, ya que funcionan como zonas de apoyo. El primer síntoma de alerta es que la piel se torna rojiza y empieza a aparecer una placa negra de piel. Si esto ocurre, se debe consultar con un especialista para que pueda indicar los pasos a seguir y evitar complicaciones a futuro, tales como infecciones óseas o articulares, cáncer e incluso septicemia en algunos casos.

Recomendaciones para prevenirlas

  • Cambiar al paciente de posición cada 2 horas para evitar que esté apoyado por largos períodos de tiempo sobre una misma zona de la piel.
  • Utilizar colchones anti escaras y otros artículos ortopédicos que ayudan a la persona a apoyarse de mejor manera. Estos elementos son complementarios y no sustituyen a la movilización.
  • En el caso de las camas, ajustar su elevación a unos 30 grados si fuese necesario. Si no se cuenta con una cama articulada, se puede ayudar con almohadas.
  • Si utiliza silla de ruedas, elegir en lo posible aquellas que pueden inclinarse y así aliviar la presión. También se recomienda usar cojines ortopédicos.
  • Revisar al paciente todos los días y procurar mantenerlo limpio y seco.
  • Cambiarle la ropa con frecuencia, ya que los botones o incluso las sábanas pueden irritar la piel, al igual que la sudoración o efectos de la incontinencia.
  • Asegurar una correcta nutrición e hidratación, puesto que la desnutrición o deshidratación son considerados como factores de riesgo de formación de úlcera por presión.