Control y manejo de la diabetes en el adulto mayor


La diabetes en el adulto mayor es una patología cada vez más frecuente, pero que bajo
ninguna circunstancia debe ser tomada a la ligera, pues puede provocar una serie de
problemas a su salud, tales como un ataque al corazón o un derrame cerebral.
Esto, porque se trata de una enfermedad que afecta el funcionamiento del corazón, los
vasos sanguíneos, la vista, los riñones, el sistema nervioso, los dientes y las encías.
También es posible que las personas que padecen diabetes tipo 2 tengan un mayor riesgo
de contraer la enfermedad de Alzheimer.
Se estima que el 15 por ciento de los adultos mayores de 70 años padecen esta
enfermedad metabólica, cifra que aumenta al 20 por ciento cuando se sobrepasan los 80
años. 
Aprenda a reconocer los síntomas
 Aumento de la producción de orina
 Mucha sed
 Mucho apetito
 Pérdida de peso
 Cansancio
 Falta de interés y baja concentración
 Hormigueos o entumecimiento de manos y/o pies

 Visión borrosa
 Infecciones frecuentes, sobre todo de piel
¿Cómo se trata de diabetes?
Su médico puede recetarle píldoras, insulina, medicamentos inyectables o una
combinación de estos, los cuales le ayudarán a controlar los niveles de azúcar en la sangre.
Sin embargo, también debe complementarse con una serie de cuidados como:
 Controlar sus niveles de glucosa constantemente.
 Manteniendo una alimentación sana.
 Realizando actividades físicas diarias.
 Hacer un seguimiento de esta enfermedad para detectar a tiempo variaciones.
Para detectar a tiempo las eventuales secuelas que provoca la diabetes, su médico
también le recomendará:
 Exámenes anuales a la vista.
 Exámenes anuales a los riñones.
 Vacunarse contra la influenza y neumonía.
 Chequearse el colesterol anualmente.
 Visitar al dentista para una evaluación de dientes y encías.
 Aprender a conocer su nivel promedio de glucosa.
 Cuidar la piel, hidratarla y evitar cortes y moretones.
 Examinarse los pies con un podólogo.
 Chequear constantemente su presión arterial.
Es importante que la diabetes sea controlada pues las personas mayores que padecen
esta enfermedad tienen mayor riesgo de presentar síndromes geriátricos tales como
polifarmacia, deterioro funcional, deterioro cognitivo,  depresión, incontinencia urinaria,
caídas y dolor crónico.
Por lo tanto deben recibir una evaluación y manejo integral con un fuerte enfoque en la
prevención de discapacidad adaptada a las expectativas de vida.
Para ello es esencial que el paciente tenga controles frecuentes con un endocrinólogo,
que se realice mediciones de los niveles de azúcar en la sangre, que lleve una vida
saludable cuidando su alimentación y realizando actividades físicas.
También es importante que el adulto mayor reciba el apoyo de su familia, pues el
deterioro normal de la memoria puede generar que se les olvide tomar los medicamentos
o que lo hagan más veces de las recetadas.

Además, suelen ignorar lesiones que no están cicatrizando bien, sobre todo si se trata de
heridas producidas por caídas, pues muchos se avergüenzan de contar que se han caído
por pérdida de equilibrio.