¿Cómo tratar las quemaduras solares?

¿Te ha pasado que tu piel queda roja después de tomar sol? ¿Sientes una sensación de ardor en el cuerpo? Estas son algunas de las consecuencias de una protección solar inadecuada.

Los bloqueadores contienen un índice de Factor de Protección Solar (FPS), que garantiza la capacidad de la crema o filtro de proteger la piel de los efectos de los rayos UV y las horas de exposición.

Muchas personas creen que por estar expuestas por más tiempo tendrán un buen bronceado. Así, utilizan un protector solar con un factor muy bajo, lo que a corto plazo puede provocar una quemadura solar o una insolación, fenómenos que parten del mismo proceso, pero que son distintos. 

El Dr. Alfredo Labarca, especialista de Help, hace la distinción en cuanto “la quemadura solar suele aparecer después de demasiada exposición al sol. Son superficiales, de primer grado, y en algunas ocasiones pueden ser un poco más profundas, cuando aparecen ampollas. Por otro lado, la insolación es el cuadro más grave de exposición al sol, porque ya aparecen síntomas que afectan todo el cuerpo, como piel quemada, escalofríos, fiebre, dolor de cabeza, náuseas y vómitos”.

Frente a una quemadura, el experto afirma que se debe aplicar una crema hidratante y paños tibios en la zona afectada. “La persona debe tomar duchas de agua fría, beber abundante líquido, y usar ropa de algodón holgada”, explica. 

Para prevenirlas, lo primero es evitar exponerse al sol sin bloqueador. Si deseas broncearte, evita hacerlo en las horas donde la radiación es más fuerte, que es entre las 11:00 y 16:00 horas. Usar protector solar de factor 30 como mínimo, ideal 50, lentes de sol con filtros UV, sombrero, y ropa que cubra brazos y piernas. 

Una quemadura solar no necesita atención médica, pero sí un caso de insolación, ya que puede ser que sus síntomas no desaparezcan con analgésicos de uso frecuente. El médico  especificará el tratamiento adecuado, dependiendo de los malestares del paciente. 

Lo más importante es tomar conciencia sobre las consecuencias que puede generar a largo plazo exponerse al sol sin protección, fundamentalmente el cáncer a la piel. Por eso, es muy importante aplicarse protector en rostro y cuerpo, y volver a aplicar cada tres horas. En el caso de meterse al agua, se debe volver a poner la crema inmediatamente.