¿Cómo mejorar la calidad de vida de un niño con TEA?

La estimulación temprana, junto con el apoyo de un equipo multidisciplinario y la ayuda de los padres, son claves para su desarrollo normal. Conoce de qué tratan los Trastornos del Espectro Autista (TEA). 

Si un niño es tímido, introvertido, poco sociable, llevado a sus ideas y muy literal, podría tener un TEA. . 

Se trata de una afección del comportamiento crónico, que se presenta a muy temprana edad y afecta el comportamiento, la comunicación y la capacidad de interactuar con el entorno.

Las personas con TEA tienen dificultades para socializar con sus pares; no utilizan gestos en las conversaciones o no miran a los ojos; son extremadamente rutinarios, tienen ideas e intereses muy fijos y poco comunes; y poseen dificultades sensoriales como, por ejemplo, no toleran el ruido. 

No se puede saber a simple vista si un niño tiene un trastorno de este tipo, por lo que algunas señales de alerta para los padres son: 

  • Si tiene más de un año y aún no habla o balbucea
  • No tiene interés en socializar con sus pares
  • No fija la mirada ni señala las cosas que quiere
  • No gira al ser llamado por su nombre
  • No soporta que cambien su rutina
  • Usa un lenguaje repetitivo al hablar

A pesar de que es una enfermedad crónica, los niños se pueden desarrollar a la par de sus compañeros. La Dra. Ana María Bravo, especialista de Help menciona que la ayuda de diferentes profesionales, como los fonoaudiólogos, psicólogos, psiquiatras y terapeutas ocupacionales tendrán un impacto positivo “en la rehabilitación del lenguaje, la comunicación y a entender mejor su enfermedad, además de trabajar las habilidades de la vida diaria, la motricidad fina del menor y las dificultades sensoriales y conductas restrictivas y repetitivas”. 

La doctora es enfática en decir que la clave para mejorar la calidad de vida de un niño con autismo recae en dos pilares. “La tolerancia es lo principal. Nosotros como personas tenemos que aceptar a todo individuo a nuestro alrededor, sin importar su condición. Lo segundo es el trabajo multidisciplinario de las personas que están con el niño, la familia, los profesionales de la salud, profesores y compañeros de colegio”, afirma.

Las terapias deben comenzar antes de los dos años, así el niño podrá reponerse de los daños y mejorar sus funciones con mayor capacidad.El Trastorno del Espectro Autista es una enfermedad genética e incurable, pero si la persona sigue su tratamiento puede llevar una vida normal.