Cómo ayudar a los niños a desarrollar el lenguaje

En este proceso todo el núcleo familiar puede participar: padres, hermanos, abuelos, primos, etc. Y lo mejor es que todas las formas de comunicación con los pequeños son válidas, ya sea cantándoles, contándoles cuentos, hablándoles, bailando, imitando a algún personaje, o simplemente jugando.

Desde que son guaguas, los padres se pueden comunicar con sus hijos. Desde el primer momento, a través del llanto, al emitir sonidos o con la mirada, cuando se está mudando, cambiando de ropa, al alimentarlo… en todo momento”, señala la Dra. Ana María Bravo, pediatra y médico jefe de la Central de Operaciones de HELP.

Cuando ya están tratando de decir sus primeras palabras, es importante corregirles si se equivocan, pero siempre con amor. Muchas veces los padres cometen el error de no corregirles la pronunciación y dejar que hablen mal, ya que lo encuentran gracioso. Entonces, los niños no  aprenden correctamente. Es necesario ocupar el lenguaje de manera correcta y no “aguaguarse” para hablar, ya que ellos son como una “esponjita”, que absorben y captan todo.

Cuando están más grandes, los niños tratan de contar algo. Lo primero, es escucharlos y mirarlos a los ojos. Hay que estar atentos a lo que están expresando, por simple y sencillo que sea. A veces, están conversando y miran para otro lado; en estos casos, se sugiere tomarles la cara para hacer contacto visual. De esta forma, se les enseña que al hablar hay que mirar a los ojos y se les demuestra el interés que se tiene hacia ellos. Luego, hay que contestarles para seguir estimulando la conversación.

Uso de pantallas

Las pantallas son nocivas para los niños, por lo que se deben evitar. Siempre será mejor enseñarle a un niño a hablar de manera personal, que dejándolo ver un programa educativo que “enseñe a hablar”.  Las pantallas no son interactivas, son unidireccionales, por lo que no hay interacción.

“Lo ideal es que los niños no tengan acceso a las pantallas (televisores, celulares, tablets, etc.) antes de los 10 años y que después de eso sea controlado, indica la especialista.  Sin embargo, debido a la pandemia su uso ha tenido que ser más flexible, ya que se han vuelto necesarias en algunos ámbitos, como la educación por ejemplo.

Control niño sano

Por otra parte, es importante realizarles evaluaciones médicas, donde se miden la cantidad de palabras que van diciendo según normas y parámetros de acuerdo a la edad. Por ejemplo, si a los 2 o 3 años no dice ninguna palabra, podría ser motivo de preocupación, ya que se podría tratar de algún problema, retraso o patología.

Consecuencias de la falta de estímulos

Los niños que no han sido incentivados en el lenguaje, no desarrollan todo su potencial comunicativo, por lo que no saben cómo expresarse, tienden a ser callados, no se expresan con facilidad, carecen de una riqueza de vocabulario, no saben interpretar lo que están sintiendo. Sin embargo, la Dra. Bravo, afirma: “Con amor y con esfuerzo siempre se puede revertir la situación, aunque va a ser mucho más difícil”.

Por lo que el consejo es cultivar las relaciones desde el inicio, leerles cuentos con muchas imágenes e ir explicándoles los dibujos. Esto se hace también en el día a día, contándoles qué estás cocinando, qué estás comiendo, qué ropa les estás poniendo. Y a medida que pasa el tiempo, les entregas confianza para que puedan expresarse libremente.