Aprenda a prevenir la diabetes desde la primera infancia


Cerca de 15 mil niños padecen diabetes infantil en Chile, una enfermedad que cada vez
preocupa más a las autoridades debido al sostenido aumento de la obesidad infantil,
principal factor de riesgo de la diabetes.
De hecho, en nuestro país se estima que uno de cada cuatro niños tiene obesidad, lo que
aumenta en siete veces su riesgo de tener diabetes.
Este tipo de diabetes aparece súbitamente y puede surgir a partir de las primeras semanas
de nacimiento hasta los 30 años de edad, aunque es en el periodo de cinco a siete años, y
durante la pubertad, cuando la enfermedad tiende a ser más común.

¿Por qué un niño puede tener diabetes a tan corta edad? Depende, pues la diabetes tipo 1
es autoinmune y se desconoce su causa, sin embargo, en el caso de la diabetes tipo 2, la
principal causa es la obesidad temprana edad, el excesivo consumo de azúcar y el no
favorecer la lactancia materna.
Factores de riesgo
• Antecedentes familiares: Cualquiera que tenga un padre o un hermano con diabetes
tipo 1 afronta un riesgo levemente mayor de tener la enfermedad.
• Predisposición genética: La presencia de ciertos genes indica un mayor riesgo de
padecer diabetes tipo 1.
• Raza: En los Estados Unidos, la diabetes tipo 1 es más frecuente en los niños blancos no
hispanos que en los de otras razas.
• Ciertos virus: La exposición a diversos virus puede desencadenar la destrucción
autoinmunitaria de las células de los islotes.
• Dieta: Ningún nutriente o factor dietario específico en la infancia ha demostrado influir
en la aparición de la diabetes tipo 1. Sin embargo, el consumo temprano de leche de vaca
se ha relacionado con un mayor riesgo de padecer diabetes tipo 1, mientras que
amamantar podría reducir el riesgo. El momento en el que se introducen los cereales en la
dieta de un bebé también puede afectar el riesgo de un niño de padecer diabetes tipo 1.

¿Cómo reconocer la diabetes infantil? Atento a estos síntomas
 Aumento de la sed y necesidad de orinar con frecuencia. El exceso de azúcar que se
acumula en el torrente sanguíneo extrae líquido de los tejidos. Como resultado,
probablemente el niño tenga sed, beba y orine más de lo habitual. Un niño pequeño
que ya sabe ir al baño, de pronto, podría comenzar a mojar la cama.
 Hambre extrema. Sin la insulina suficiente para trasladar el azúcar a las células, los
músculos y los órganos se quedan sin energía. Esto desencadena hambre intensa.
 Delgadez. A pesar de comer más de lo habitual para aliviar el hambre, el niño podría
bajar de peso, algunas veces incluso de forma rápida. Sin la energía que proporciona
el azúcar, los tejidos musculares y las reservas de grasa simplemente se reducen. El
adelgazamiento sin causa aparente en general es el primer signo de diabetes tipo 1
que se observa en los niños.
 Fatiga. La falta de azúcar en las células puede hacer que se sienta cansado y
aletargado.

 Irritabilidad o cambios en el comportamiento. Además de problemas del estado de
ánimo, podría tener de repente una disminución del desempeño escolar.
 Aliento con olor a fruta. Al quemar grasas en lugar de azúcar, se producen ciertas
sustancias (cuerpos cetónicos) que pueden provocar olor a fruta en el aliento.
 Visión borrosa. Si el nivel de azúcar en sangre es demasiado alto, el líquido del
cristalino de los ojos podría ser extraído. Es posible no sea capaz de enfocar con
claridad.
 Candidosis. Las niñas con diabetes tipo 1 pueden tener candidosis genital. Los bebés
pueden contraer dermatitis del pañal provocada por la candidosis.
Consejos para prevenir la diabetes infantil
Como hemos mencionado, en el caso de la diabetes tipo 1 no hay causas exactas
asociadas a esta enfermedad, sin embargo, pues pueden influir algunos factores genético,
biológicos, entre otros.
En el caso de la diabetes de tipo 2, las principales recomendaciones para prevenirla son:
Mantener un peso saludable: La obesidad y el sobrepeso son los principales factores de
riesgo asociados a la diabetes tipo 2, que afecta al 90-95 por ciento de las personas con
diabetes.
Por lo tanto, evitar la obesidad y el sobrepeso siguiendo un estilo de vida saludable
basado en una alimentación sana, actividad física regular y manteniendo un peso
saludable podría prevenir muchos casos.
Por su parte, la academia USS recomienda:
 Comer ordenadamente, es decir, respetar los horarios y no ingerir alimentos entre
comidas.
 Hacer colaciones saludables pero atractivas para que los niños se sientan
motivados a comerlas durante el recreo.
 Aumentar la ingesta de frutas y verduras.
 Disminuir la ingesta de carbohidratos y alimentos procesados.
 ¿Comida chatarra? Una vez al mes.
 Realizar actividad física al menos tres veces a la semana.
 Mantener peso en rangos normales.
Si su hijo comienza a presentar sobrepeso, no espere a que la situación se salga de
control. Pida ayuda de inmediato a un nutricionista para elaborar una dieta atractiva para
el niño, saludable y baja en grasas y carbohidratos.
Cuidar la salud de nuestros pequeños también es una forma de expresar nuestro amor.