“Agradezco de corazón lo empáticos y preocupados que fueron conmigo”

Irma Iturriaga, de 68 años, vive sola en Santiago. Se asustó mucho cuando despertó con vómitos y fuerte malestar estomacal. Tras pedir ayuda a Help, a su casa llegó un equipo médico que, además de entregarle una buena atención, fue muy empático con ella.

El 5 de marzo pasado, Irma se disponía a comenzar su día cuando sintió un fuerte dolor de estómago. “Jamás había vomitado tanto”, cuenta con pudor cuando recuerda ese día. 

Preocupada por los continuos vómitos, sumado a su edad y las enfermedades crónicas que tiene -es hipertensa y, además, sufre problemas de tiroides y artrosis- , llamó a su hijo para contarle cómo estaba. “Me recomendó llamar a Help y eso fue exactamente lo que hice. Pedí que viniera un equipo médico a examinarme porque de verdad estaba muy asustada”, relata. 

A su casa llegó el paramédico Juan Mellado, quien tras examinarla verificó que sus signos vitales eran normales, pero tenía síntomas de deshidratación. Su diagnóstico fue gastritis. 

“Se trata de una enfermedad inflamatoria del revestimiento interno del estómago. Puede ocurrir de manera repentina (aguda) o de manera constante (crónica). Se produce por una infección bacteriana, tomar analgésicos de manera frecuente o por consumo excesivo de alcohol. Sus síntomas son indigestión, náuseas y vómitos. En la mayoría de los casos no es grave, y mejora a través de un tratamiento por vía oral”, explica la doctora Ana María Bravo, especialista de Help.

De esta forma, le suministraron suero para hidratarla y medicamentos para calmar el dolor de estómago y frenar su indigestión. Afortunadamente, la situación no pasó a mayores, por lo que el equipo médico le indicó reposo, dieta blanda y continuar con sus remedios habituales. 

Ya recuperada, Irma le pidió a su hijo que felicitara al equipo médico que la atendió. “Me trataron muy bien, agradezco de corazón lo empático y preocupados que fueron conmigo”, finalizó.