Tras revisar 14 estudios sobre el efecto del azúcar en niños hasta 12 meses, un equipo de investigadores propone mitigar el dolor provocado por una inyección administrando por vía oral una solución de sacarosa o glucosa antes de inocular a un bebé. Los expertos observaron que este remedio hace sentir al pequeño más cómodo y reduce los niveles de aflicción y disminuye el llanto antes y después de la vacuna.
Fuente / 14 de mayo de 2010: El Mercurio
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