Por primera vez en el país se realizó un reemplazo valvular aórtico percutáneo, es decir, el cambio de una válvula cardíaca sin necesidad de operar a corazón abierto, sino que a través de un catéter que se introduce por una pequeña incisión hasta llegar al corazón. Los encargados de realizar la intervención fueron los equipos médicos de la Clínica Las Condes y del Hospital Clínico de la Universidad Católica.
Fuente / 30 de abril de 2010: El Mercurio