Según una encuesta realizada por la Sociedad Chilena de Medicina del Sueño, el insomnio aumentó en la población de 27 a 55% después del terremoto. Además, el 70% de los encuestados reconocieron sufrir pesadillas frecuentes, casi igual número de personas no ha consultado a un especialista y el 18% se ha automedicado. Los especialistas aseguran que lo normal es que las alteraciones del sueño continúen por unas dos semanas más en la mayoría de los casos, pero si se extienden más allá de un mes conviene consultar a un experto, para descartar patologías como depresión o un trastorno de estrés postraumático.
Fuentes: El Mercurio-La Tercera-La Hora-Publimetro