Problemas de pronunciación y emitir menos palabras que el resto podría significar un retraso simple en un niño, pero si el menor presenta estos problemas y además otros de comprensión y estructuración de frases podría tener un trastorno específico del lenguaje. Expertos recomiendan a los padres estar atentos al desarrollo del lenguaje de sus hijos, pues si los niños no presentan avances en cuanto a vocabulario a medida que van creciendo estos podrían tener alteraciones mayores, como un retraso mental, un grado de autismo o bien una sordera. Por eso, es necesario acudir a un especialista que lo evalúe, además de estimular la comunicación con juegos y conversaciones.
Fuente: El Mercurio / Página 10 / 15 de Marzo
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