La convulsión febril

¿Qué es una Convulsión febril?

Es un síntoma neurológico frecuente (5% de los niños lo han presentado), que aparece súbitamente al inicio de un cuadro febril o cuando la fiebre sube rápidamente. Ocurre en niños de entre 6 meses y seis años.

Síntomas

Sólo por unos momentos el niño:
-Tiene una expresión extraña. 
- Su cuerpo se pone rígido, con sacudidas o fláccido. 
- Su respiración se altera. 
- Su piel puede parecer más oscura o más fría que lo habitual. 
- Rápidamente se recupera; no suele durar más de 1 minuto.

¿Son peligrosas las convulsiones febriles?

No son peligrosas para la salud ni para la vida del niño. . 
No causan daño cerebral ni afectan la inteligencia o desarrollo del niño. 
No constituyen un antecedente para el desarrollo futuro de una epilepsia.

¿Qué hacer frente a una convulsión febril?

-Lo más importante que usted debe hacer es mantenerse tan calmado como sea posible. La mayoría de las convulsiones paran por su propia cuenta en unos pocos minutos

-No se desespere ni intente recuperarlo bruscamente con palmadas o golpes. 
-Ponga al niño de lado para que no se vaya a atorar con la saliva o el vómito.

-No debe introducir sus dedos u otro objeto en la boca del niño, no existe el riesgo de que se atragante con su lengua.

-Centre su atención en bajar la fiebre. (paños tibios, diclofenaco o algún otro antpirético en supositorio). No le dé nada oral.

- Una vez que cese la convulsión llame a su pediatra.

Si la convulsión dura más de 10 minutos llame a Help