Las heridas cortantes se producen con objetos afilados como vidrios, cuchillos, cortadores de cartón y otros. Los bordes de la herida son lineales, la hemorragia puede ser escasa, moderada o abundante.
Qué hacer en caso de una Herida Cortante:
Antes de hacer la curación, lávese bien las manos con jabón, quítese las joyas, el reloj y de preferencia utilice guantes quirúrgicos.
Lave la herida con abundante agua fría de la llave corriendo sin tocarla y seque con apósito estéril no adherente, sólo haciendo tocaciones sobre el lugar afectado.
Si la herida está sangrando, comprímala con un apósito estéril no adherente durante 5 minutos. Si la herida es en mano o brazo, mantenga la extremidad en alto.
Si la hemorragia se detuvo, limpiar la zona de la piel que rodea la herida con agua y secar alrededor de ella con un apósito estéril.
Si dispone de sutura adhesiva cutánea, aplíquela uniendo los bordes de la lesión.
Si no dispone de ella, cubra con un apósito estéril no adherente y tela.
Si la herida es profunda, extensa o la hemorragia no se detiene, mantenga la compresión y acuda a un centro asistencial.
Si después de unos días presenta dolor punzante, aumento de temperatura local, o los bordes de la herida se ven enrojecidos, acuda a un centro asistencial.
Cómo prevenir:
Mantenga los objetos cortantes fuera del alcance de los niños
Si los niños más grandes van a utilizar cuchillos o cortantes, deben hacerlo bajo la supervisión de un adulto.
Nunca camine con los pies descalzos, para evitar cortes con trozos de vidrio que estén en el suelo.